Hoy en día, las situaciones inherentes al ser humano carecen de una fundamentación ontológica que lo muestre en su inseparable relación ética con el otro. Las consecuencias de esto son bastante mencionadas en las reflexiones éticas a lo largo de la historia: estamos clasificados y separados en castas, muchas veces nos son indiferentes los demás, nos comportamos egoístamente porque sólo nos interesa cuidar a “nuestra gente” y de aquellos que allí se relacionan. Sin embargo, esto no tendría porque ser así. La irresponsabilidad y aquello que le da paso a todo esto tiene que ver con la manera en que nos pensamos y pensamos a los demás, y de la forma en que, a partir de ahí, habitamos el mundo. Si creemos que, ante aquellos que nos rodean, nosotros somos los más importantes, estamos justificando el trato de las personas como meros objetos; si creemos que la verdad la establece nuestra experiencia aislada del mundo, entonces rechazaremos las palabras y acciones de los demás por liderarlas falsas, y el ejercicio de la escucha queda eliminado.

En este sentido, la ética es importante, porque tiene una relación directa con la forma en la que asumimos y nos asumimos en el mundo, donde el otro, lo diferente, nos constituye. Hacer conciencia de los tipos de razonamiento éticos que han permeado nuestra cultura nos dará pauta para entender el estado de las relaciones interpersonales, de la forma en la que ahora nos dirigimos para con los demás. Nuestro acercamiento a la ética nos situará en un estado que no deja espacio para nuestros caprichos. Si usamos nuestras capacidades afectivas y cognitivas libremente, lejos de estereotipos y barreras enajenantes, utilizaremos nuevas gafas para ver el mundo.

Por todo lo anterior, este diplomado asume como necesario señalar las imágenes que estimulan nuestras actitudes egoístas e irresponsables, y reconfigurar así el pensamiento, para entonces pensarlo como un dispositivo que sólo es hasta que aparece la diferencia. Vislumbrar las imágenes del pensamiento que hemos perpetuado permitirá la reconstrucción cultural, un cambio en la manera de entender las relaciones sociales, dominadas por aquellas lógicas que han evitado la producción del bienestar en general. Aquí, se intenta mostrar que la ética es constitutiva del sujeto, y que éste no pude asumirla dirigido por circunstancias accidentales.

Estas preocupaciones y objetivos planteados en el diplomado han sido compartidos por la Fundación Ética Mundial de México y la Asociación Nacional de Universidades e Institutos de Educación Superior (ANUIES), quienes preocupados por una comprensión profunda de las posibilidades éticas de nuestro presente, unieron sus esfuerzos para que este proyecto hoy sea una realidad. La fundación ha trabajado, junto con destacados pensadores contemporáneos, para provocar un intercambio cultural, que permita compartir valores comunes que lleven a las sociedades hacia el ejercicio del respeto, la equidad, la justicia y la responsabilidad. Con ello se busca que entre los hombres no existan la guerra, la miseria y los engaños que los dividen. A su vez la Asociación Nacional de Universidades e Institutos de Educación Superior ha subido sobre sus espaldas la nada fácil responsabilidad de dirigir la educación de los institutos superiores de nuestro país, siempre con el afán de mantener el rigor educativo que un país, que tiene el poder de ser pionero, necesita.

Descripción

Este diplomado, que se oferta bajo la modalidad virtual, está a su disposición con el objetivo de mostrar algunos de los elementos que históricamente nos han imposibilitado una transformación fundamental de nuestras actitudes éticas, porque nos las presentan como algo circunstancial, cuando en realidad pertenecen a un ámbito primario, constitutivo de toda relación social. Precisamente los contenidos a los que usted tendrá alcance, junto con las respectivas actividades, le permitirán reflexionar la manera en la que hasta hora ha asumido su situación en el mundo, su relación con quienes se presentan como diferentes.

El diplomado le ofrece la posibilidad de desarrollar habilidades de autoaprendizaje y búsqueda de información; por ello, es primordial que trate de encontrar formas de aplicación inmediata de todo aquello que se le irá mostrando pues, aun cuando parezca que no hay formas para hacerlo, usted verá que siempre están las circunstancias.

¿Cuál es el objetivo general del diplomado?

Se espera que en este diplomado, el participante conozca aquellas formas lógicas que subyacen al pensamiento occidental y sus respectivas consecuencias históricas: desde la lógica predicativa planteada por el socratismo, hasta la que sufre en la modernidad y a la cual nombramos lógica-sujeto-objeto. El participante conocerá las consecuencias de su aplicación y la manera en que podemos hacernos cargo de un cambio cultural dirigido hacia el bienestar. Después, podrá vislumbrar las bases de una ética en la que se asume a la responsabilidad social como un componente ontológico.

Las habilidades cognitivas a desarrollar son la abstracción, el análisis y la síntesis, todo ello bajo un base reflexiva impulsada por diferentes contenidos.

Respecto de las actitudes, se verá la necesidad de complementar la formación profesional y personal, y el interés de auscultar e interiorizar las condiciones de posibilidad de una conducta ética.

¿A quién va dirigido?

El diplomado está dirigido a profesores universitarios con parámetros cognoscitivos-aptitudinales que les permita discernir entre aquellos elementos por los que la ética se presenta como necesaria y por los que aparecen como algo circunstancial. Esto, con el fin de que adquieran los fundamentos necesarios para percibir los diferentes estadios en los que la ética es imprescindible.

¿Cuál es el perfil del egresado?

Al finalizar, los participantes que cursen el diplomado habrán asumido que la responsabilidad social nos constituye ontológicamente, por lo que es anterior a nuestras actitudes circunstanciales. Y a partir de ello experimentarán que todos nuestros actos tienen consecuencias para con el Otro.

¿Qué contenidos se ofrecen?

>Módulo I. Ética Clásica: metafísica y determinación lógica de la ética. En este módulo se demuestran las características metafísicas de los sistemas clásicos de ética y la forma en la que la lógica que utilizan para exponerlos restringe a sus elementos a meras partes de un todo. A este procedimiento lógico se le ha llamado lógica predicativa, donde afianzamos la estructura ontológica en la que la filosofía abre su primera forma de preguntar radicalmente por el ser. Esto se ha hecho desde una revisión de la influencia socrática en el pensamiento occidental hasta la antesala de la construcción moderna del sujeto.

Módulo II. Escisión de los elementos éticos: Deformación de la unidad sujeto-objeto. La modernidad comienza con la tecnificación de la naturaleza, y por ello, con la transformación del entorno en mero objeto de conocimiento. Al entorno donde el pensamiento piensa le subyace lo que se ha llamado lógica sujeto-objeto, en la que, al objetivar su derredor, el sujeto se promulga como dominador y se contempla a sí mismo como el horizonte de sentido último de dicha realidad.

En este módulo demostramos que la relación lógica sujeto-objeto subyace en el interior de las éticas propuestas por autores que parten del racionalismo de René Descartes, y que sólo es afianzada profundamente hasta el diagnóstico fenomenológico de Edmund Husserl y la ontología primera de Martin Heidegger. Así, al tratar al otro que no soy yo como objeto de conocimiento, se inicia la relación ética con una violencia fundamental: el pensar que el otro es proclive de ser conocido de la misma manera como conocemos a un objeto.

Módulo III. Reconstrucción de las formaciones clásicas del sujeto ético: Ética preindividual y ética ontológico-constitutiva. Después de haber demostrado la historicidad que le subyace al concepto de ego cogito (ya que surge como fundamento en el siglo XVII), nos introducimos en una formación del sujeto que no ha surgido históricamente, sino que es primaria, es decir, que se deduce de un principio fundamental (constitución ontológica pura). En este módulo hacemos ver que hay fundamentos anteriores a la individualización de las subjetividades (entendidas en el sentido moderno del término, es decir, al momento epistemológico en el que decimos yo) que son irrebasables; uno de ellos, el que nos atañe, es el que alude a nuestra intrínseca constitución ética. Lo que demostramos en este módulo es que antes de la autofundamentación del yo, como horizonte de comprensión, se encuentra la existencia pura, y ésta no pude ser entendida si no es en referencia a otras existencias. Insistimos también en que el límite de esta forma de pensamiento es el estado de derecho (la jurisdicción que da sentido a los actos de hombre/mujer) y la necesidad de describir fenomenológicamente los actos humanos.

Este diplomado se ha implementado bajo la modalidad de aprendizaje virtual, lo que le permitirá acceder en los tiempos en que usted considere bajo la guía de una agenda sugerida para el avance en contenidos y actividades. Sugiere un aprendizaje autónomo que se ve reforzado por la colaboración y la participación activa en la solución de casos, así como a las herramientas propias que ofrecen la Internet y la plataforma de aprendizaje virtual.

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